Octubre 1 de 2023 - La Reina Estrangulada - Maurice Druon
Bienvenidos de nuevo a las sombras de la corte francesa. Si pensábamos que las traiciones habían terminado con la muerte del "Rey de Hierro", Maurice Druon nos demuestra que lo peor apenas comenzaba.
Como ya narré al inicio de esta saga, no hay mucho más que decir sobre cómo llegué a ella; así que, antes de ir directo a la reseña, les contaré varias anécdotas de esta increíble historia que lleva años cautivándonos. En mi investigación sobre todo lo referente a Los Reyes Malditos, encontré datos fascinantes que me parecieron dignos de compartir.

George R. R. Martin no solo es un fanático de la saga; es, prácticamente, su mayor embajador en el mundo moderno. Su admiración por Maurice Druon es tan inmensa que impulsó personalmente a su editorial para que volviera a traducir y publicar los libros en inglés (que llevaban años descatalogados), escribiendo él mismo el prólogo de la nueva edición.
Solo ahora, leyendo todo esto, es que pude ver el gran paralelismo que ambas historias comparten: Juego de Tronos y Los Reyes Malditos.
"Creedme, los Stark y los Lannister no tienen nada que envidiar a los Capeto. Éste es el juego de tronos original."
"Maurice Druon es el mejor novelista histórico de Francia desde Alejandro Dumas... Ya sea escribiendo fantasía o ficción histórica, los reyes malditos lo tienen todo".— George R.R. Martin.

Sabiendo todo esto, se me hace imposible no trazar un puente literario. Todos conocemos el fenómeno mundial que es Juego de Tronos, pero solo ahora me doy cuenta de dónde sacó George R. R. Martin tanta inspiración para sus despiadadas traiciones y reyes caídos. Esa inspiración tiene nombre y apellido: Maurice Druon.
Creo que lo más aterrador es que, mientras Juego de Tronos juega con las emociones desde la fantasía, Los Reyes Malditos nos describen una realidad escalofriante sacada directamente de las páginas de la historia.
Otra anécdota real y curiosa de esta historia es el destino final del brillante ministro Enguerrand de Marigny, el cual esconde una ironía verdaderamente macabra. Tras un juicio falso, fue condenado a morir en el Patíbulo de Montfaucon, una aterradora estructura gigante capaz de colgar a cincuenta personas a la vez. ¿El detalle fascinante? Ese mismo patíbulo había sido diseñado y mandado a construir años antes por el propio Marigny cuando estaba en la cima del poder. Terminó balanceándose en la misma horca que él creó para otros; una oscura y perfecta "justicia poética".

Hay muchas historias más, pero aún faltan cinco libros de esta saga, así que tendremos tela para cortar.
Me adentro de lleno en este libro, donde continuamos conociendo la profunda degradación de esta familia y de lo que son capaces por mantenerse en el poder. Una cadena de malas decisiones que, finalmente, serían los cimientos de su desaparición como dinastía. Leyendo estas páginas, no pude dejar de pensar en el famoso dicho:
"Hombres fuertes crean tiempos buenos. Tiempos buenos crean hombres débiles. Hombres débiles crean tiempos difíciles. Y tiempos difíciles crean hombres fuertes".
A decir verdad, no sabía a quién se le atribuían estas palabras, pero no hay mejor descripción para el inicio y el final de esta dinastía.

Tras la imponente y fría sombra de Felipe IV el Hermoso, el trono de Francia recae en su hijo Luis X, un monarca patético, débil e influenciable que carece por completo del genio político de su padre. En cuestión de meses, el imperio que fue unificado con puño de hierro comienza a agrietarse bajo su mando. Es en este escenario de decadencia donde Maurice Druon no teme retratar la crueldad más cruda de la época, haciendo que la historia —y en particular el desgarrador destino de la reina Margarita— se convierta en una tragedia profundamente conmovedora.
Luis X se enfrenta a una crisis monumental: necesita asegurar la dinastía con un heredero varón y anhela casarse con la piadosa princesa Clemencia de Hungría. Pero hay un obstáculo insalvable. Su actual esposa, Margarita de Borgoña, aunque recluida en una gélida fortaleza por alta traición, sigue siendo legalmente la reina consorte y se aferra a su corona con un orgullo feroz, negándose a conceder la anulación.

La única salida del rey sería un decreto papal, pero el trono de San Pedro está trágicamente vacío y los cardenales, sumidos en sobornos y divisiones, son incapaces de elegir a un nuevo pontífice. Aprovechando esta parálisis y la ineptitud del monarca, los buitres de la corte atacan. El ambicioso Carlos de Valois inicia una cacería despiadada y llena de mentiras para destruir al brillante ministro de finanzas del antiguo rey, arrastrando la economía del país al abismo por pura envidia.
Con el país desmoronándose, el reloj corriendo y un rey desesperado por casarse, el gran manipulador en la sombra, Roberto de Artois, decide que el "problema" de la reina Margarita en prisión no puede seguir esperando a la burocracia divina. Su intervención forzará un desenlace oscuro y definitivo que, aunque le dará al rey la supuesta libertad que tanto ansía, manchará la corona para siempre y sumirá a Francia en un caos del que será muy difícil escapar.

La reflexión final que me deja esta novela es sobre la fragilidad del poder cuando recae en manos ineptas. El caos que se desata en el reino de Luis X no se debe a un enemigo externo, sino a la falta de liderazgo interno. Es una lección sobre cómo las fallas de carácter de una sola persona pueden tener consecuencias devastadoras para toda una nación. El libro demuestra que la maldición de Jacques de Molay no es solo una fantasía; es un símbolo de cómo las malas decisiones del pasado siempre regresan para atormentar a las futuras generaciones.
Diálogos o Frases:
- "Las coronas son como los escudos: bajo el oro, esconden el hierro y la sangre."
- "Un rey débil es más peligroso para su pueblo que un tirano inteligente."
- "En las prisiones del Estado, el orgullo es un lujo que se paga con la vida."
- "La justicia de los hombres suele ser solo la venganza de los más fuertes."
- "Se necesita toda una vida para construir un imperio, y apenas la necedad de un heredero para destruirlo en un invierno."
- "Hay puertas en los palacios que solo se abren con la llave de un asesinato."
- "El odio de un hombre mediocre hacia un hombre brillante es la fuerza más destructiva de la naturaleza."
- "Cuando no hay Papa que perdone los pecados, los reyes deciden cobrárselos ellos mismos."

- "Cuando un rey es débil, su reino se convierte en un nido de víboras."
- "La corona pesaba más por las intrigas que por el oro de sus gemas."
- "La maldición de Molay se cernía sobre ellos como una sombra, llevándose la paz y la justicia."
- "El destino de las reinas es a menudo más frágil que la vida de un pájaro."
- "Los hombres de poder solo entienden un lenguaje: el de la fuerza y la astucia."
- "En la corte de Francia, cada sonrisa ocultaba un puñal, cada consejo una trampa.
- "Un heredero era el único antídoto contra el veneno de la incertidumbre."
- "Los muertos no callan del todo; sus sombras siguen persiguiendo a los vivos."
- "Con los años aprendí que la desgracia es una compañera de viaje tanto como la felicidad, así que lo mejor es hacerse amigo de ella."
- "La muerte de una reina no es un crimen; en el tablero del poder, es solo un movimiento más."
- "Preferiría pudrirme entre estos muros de piedra antes que renunciar a la corona que Dios puso sobre mi cabeza."
Leyendo sobre el escritor y cómo logró entretejer la historia de semejante familia, encontré este dato revelador:

Druon era un profundo conocedor de la heráldica y la genealogía, lo que le permitió construir una red de relaciones familiares y feudales extremadamente compleja y verosímil. A menudo visitaba los lugares históricos que describía —como el imponente castillo de Château-Gaillard— para empaparse de su atmósfera y asegurar que sus descripciones fueran lo más precisas posible.
Esta dedicación al detalle es lo que hace que Los Reyes Malditos se sienta tan auténtico y te transporte directamente al siglo XIV. Su obra es un testimonio de cómo la historia puede ser tan apasionante como la ficción más elaborada. Ya ven lo que es capaz de hacer un gran escritor para transmitirnos toda su pasión y conocimiento.
Mientras escribía esta reseña, decidí que iba a acompañar este libro —y los que restan de esta saga— con fotografías de algunos castillos y palacios que he visitado. Esta entrega la ilustraré con el único que conozco de Francia: Versalles. Aunque fue construido muchos años después de los eventos que nos recrea Los Reyes Malditos, algo me dice que su atmósfera no se aleja mucho de esa otra realidad.

Les aseguro que las fotografías de Versalles siempre son un espectáculo visual deslumbrante. Sus salones dorados y jardines infinitos transmiten a la perfección el peso, el lujo y la tragedia de la corona francesa.
Aquí les dejo los datos más relevantes de este increíble lugar:
Todo comenzó en 1623 cuando Luis XIII construyó un modesto refugio de caza de ladrillo y piedra. Fue su hijo, Luis XIV (el Rey Sol), quien a partir de 1661 decidió transformar ese refugio en el palacio más inmenso y lujoso de Europa.
Luis XIV no construyó Versalles solo por vanidad. Fue una magistral jugada política. Obligó a toda la alta nobleza a abandonar sus feudos y mudarse al palacio con él. Al tenerlos a todos bajo el mismo techo, distraídos con fiestas, moda y protocolos absurdos, evitó que conspiraran contra él en las provincias (justo lo que pasaba en la época de Los Reyes Malditos). Versalles era una "jaula de oro".
La Galería de los Espejos (Galerie des Glaces): El corazón del palacio. Tiene 73 metros de largo y 357 espejos. En el siglo XVII, los espejos eran un lujo inalcanzable (el monopolio lo tenía Venecia). Para construir esta sala, Francia tuvo que sobornar y sacar a escondidas a maestros cristaleros venecianos. Aquí se proclamó el Imperio Alemán en 1871 y se firmó el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial en 1919.

Los Jardines de Le Nôtre: Diseñados por André Le Nôtre, son la máxima expresión del "jardín a la francesa". La idea era demostrar que el rey no solo dominaba a los hombres, sino que también era capaz de someter a la propia naturaleza, obligándola a crecer en formas geométricas perfectas.
A diferencia de lo que se suele pensar, Versalles estaba abierto a cualquiera. Cualquier ciudadano podía entrar a ver pasear al rey o asistir a sus comidas públicas. La única regla era que los hombres debían llevar espada y sombrero. Si no tenías, los guardias te los alquilaban en la puerta de entrada.
A pesar de todo el oro y el mármol, vivir allí podía ser una pesadilla. En invierno hacía tanto frío que el vino y el agua se congelaban en las copas sobre la mesa del rey. Además, al principio no había baños suficientes para los miles de cortesanos, por lo que los pasillos y escaleras escondidas a menudo desprendían olores insoportables que intentaban cubrir con perfumes intensos.

El escape rural de María Antonieta: Agobiada por la rígida etiqueta del palacio, la reina María Antonieta mandó a construir el Hameau de la Reine (La Aldea de la Reina) en los terrenos del palacio. Era una réplica de una granja rústica donde ella y sus damas jugaban a ser pastoras y campesinas, lavando ovejas a las que previamente los sirvientes habían perfumado con cintas de colores.
Aunque las oscuras traiciones de La Reina Estrangulada sucedieron siglos antes en los fríos muros de piedra del viejo París, caminar hoy por los dorados salones de Versalles te hace reflexionar sobre el destino de la corona francesa. Ese poder absoluto que reyes como Luis X intentaron mantener derramando sangre en mazmorras, terminó siglos después convertido en este deslumbrante palacio de espejos... que finalmente caería bajo el peso de su propia ambición.

- Año de Publicación: 1955
- Libro: La Reina Estrangulada
- Escritor: Maurice Druon
- Género Literario: Novela Histórica
- Editorial: Plaza & Janes, Zeta Bolsillo