Mayo 1 de 2022 - La Biblia

Mayo 1 de 2022 - La Biblia
Altísimo de Altos de Ciudad Jardín, Colombia

"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará."

Si Dios me juzgara por las veces que actualmente asisto a misa de seguro me envía directo al infierno. Pero quizá si ve un poco más allá, a lo mejor yo tenga alguna oportunidad de ir a su reino. Empiezo con este salmo, uno de mis favoritos y que a mi parecer define la sabiduría no como acumulación de información, sino como la elección de un camino correcto que da frutos a su debido tiempo.

Quería iniciar el año con el libro más importante de la humanidad. Se estima que se han impreso más de 5,000 millones de copias de la Biblia, lo que la convierte sin discusión alguna en el libro más distribuido y más influyente de la historia. Así que, qué mejor libro para iniciar el blog 2026 que este.

Ellos también saben transmitir gratitud (rescatada de las garras de Akira)

Fuí criada en la fe católica, pero poco nos enseñaban del verdadero mensaje de Dios, solo que debíamos ser temerosos de él, que debíamos rezar y por supuesto jamás faltar a misa. No hubo Domingo sin excepción alguna en mi juventud que faltara a ella, pero se equivocan de la razón, solo era un punto de encuentro con mis amigas para luego ver que plan hacíamos. Eso sí, ante los ojos de la abuela no podía ser mejor católica, “la niña jamás falta a misa”. A qué voy con todo esto, por qué les cuento esta historia, creo que hoy en día las personas de mi generación los 80's somos bastante alejadas de Dios y ni mencionar de las personas más jóvenes. Pero hablaré solo de mí, de mi proceso con lo espiritual, con Dios y como he ido encontrando a lo largo de los años su compañía, su mensaje, su conexión.

Durante mis primeros años mi único puente con la religión fue la cantaleta del sacerdote del pueblo, o la disciplina de las monjas de la escuela, ninguna me ayudó a encontrar una conexión con Dios. A lo largo de los años nunca hice nada de mérito para el título de ser una buena católica.

Cómo no sentir a Dios en la perfección de la naturaleza. Laguna Humantay, Perú.

En casa de mi madre había una Biblia enorme, siempre que la visitaba encontraba que estaba abierta en un página diferente, así que de solo curiosidad empecé a leerla. Siempre en un pasaje diferente, llegué a pensar que mi madre disponía la Biblia para que yo leyera tal párrafo, porque siempre lo que leía me llegaba de forma especial (las madres son sabias). Una página cada vez que la visitaba, así que fueron bastantes durante largos años en los que sin falta alguna allí estuve en casa. Me empezó a parecer interesante, pero más desde el contexto histórico que religioso, nunca encontré a Dios allí reflejado, lo que leía allí me parecía pasajes bastante crueles, de un Dios que tomaba partido por determinado pueblo y que constantemente era desalmado, me solía decir que Dios no era eso que veía reflejado allí. La Biblia, tal cual que "El Hidalgo", necesitan tiempo para estar a su altura y comprensión.

Tuve dos influencias que cambiaron mi forma de ver la Biblia y de ver y sentir a Dios.

La primera, a mediados de la universidad me llegó a las manos un libro que se llama "El Viaje de Teo", de la autora francesa Catherine Clément. Un excelente libro que te explica las diferentes religiones; me ayudó a entender cada una de ellas, sus creencias, sus ritos, la forma en que cada una vive y siente a su Dios. Y lo más interesante para mi fue la interpretación misma de la Biblia.

La segunda, años después, una gran amiga con la que estudié. Con su ejemplo, nunca desde una imposición, me hablaba de Dios y cómo era su motor, su inspiración, su fortaleza. Realmente admiraba tal devoción de ella por Dios.
Me enseñó que debía aprender a hablar con él, y más aún a escucharlo dentro de mi, me explicaba que él sería un guía si aprendía a interpretar su energía.

Bondad y compañía de un perro del camino. Piedra Pico de Águila, Cali.

Tardé en entender que mi conexión con Dios no está en la biblia, ésta es sólo parte de su historia escrita para su interpretación; tampoco estaba en las iglesias, o en lo que los demás opinaran de él. Dios está en esa calma que necesito cuando estoy alterada, en ese amor por los demás cuando no hay motivos, en esa serenidad que clamo cuando siento que todo me falla, en esa fortaleza cuando siento que la fuerza me abandona. Allí empecé a sentir que Dios estaba, no en libros, ni iglesias, sino dentro de mí.

Decidí no basarme más en la historia, determiné no buscarlo en la Biblia ni en otros lugares. Era claro para mí que si me basaba en la historia, solo estaba viendo reflejada la experiencia de los demás. Entendí que el mensaje de Dios estaba en mi comportamiento hacia los demás, en el amor que doy al prójimo, en cómo valoro y agradezco cada día, en cómo ver lo grandioso de algunos humanos con los que me he topado en la vida, en la mirada de un animal, en un atardecer, en el mar, el arte, en la música, en un libro.

Soy de las que veo a Dios y lo siento en lugares inimaginables, en especial en la naturaleza, allí siento su compañía, su amor, su fuerza, su poder, su sabiduría, su serenidad, su tranquilidad.

Sencillamente aquí está Él. Amanecer Pacífico Colombiano.

Sólo ahora después de muchos años de frialdad hacia Dios, he aprendido a disfrutar de la lectura de la Biblia. Creo que es sabia, como mínimo desde el punto de vista de cómo a través de los siglos los humanos la hemos visto y seguimos viendo e interpretando a Dios.

Les diría léanla, pero nadie aprende por cabeza ajena y cada uno debe encontrar su propio camino hacia Dios. Ya ven, el mío me ha llevado largos años.

Les contaré algunos datos curiosas de la misma:

  • La Biblia no tiene un solo autor, sino más de 40, y su escritura tomó aproximadamente 1,500 años.
  • No es casualidad que el primer libro impreso con tipos móviles fuera la Biblia (Gutenberg en el año 1455). Esto cambió la historia de la humanidad, rompiendo el monopolio del conocimiento y permitiendo que las ideas fluyeran masivamente.
  • Si hablamos de quién puso orden a la "biblioteca de la Biblia" y decidió finalmente qué libros componían el Nuevo Testamento tal como lo conocemos hoy (27 libros) el nombre clave es San Atanasio, obispo de Alejandría en el año 367 d.C.

Compartiré algunos diálogos del libro "Milagros inesperados" y la misma "Biblia" el primero, uno de los tantos libros que siempre me encuentro en el Altísimo, lugar que visito con bastante frecuencia. El segundo, con los años se convirtió en un libro de refugio, de conexión, ya no trato de entenderla textualmente, solo escucho las voces del pasado que me hablan de Dios y me regalan serenidad.

 

Montañas de Caramanta, Antioquia (mi hogar) La perfección de Dios plasmada...

Diálogos o Frases:

  • “Sigamos la corriente. Permitamos que las cosas sucedan, mantengamos cierto ritmo y armonía con el universo. No apresuremos las cosas. Sigamos el horario del universo. Y ¡practiquemos!”.
  • “No es suficiente combatir la ignorancia de los ignorantes. Es preciso también y en primer lugar, combatir la ignorancia de los creen saberlo todo, que siempre tienen la razón”.
  • “Las palabras habladas son los fundamentos de lo que creamos continuamente en nuestras vidas. Nunca debemos subestimar y limitar su tremendo poder”.
  • “¿Por qué le sucedes coincidencias a algunas personas y a otras no? Creo que porque yo busco esas coincidencias en mi vida y tengo fe: por eso las encuentro”.
  • “Hay un tiempo para reír y un tiempo para llorar. En la vida existen momentos en los cuales debemos acoger los tiempos difíciles y el dolor. Después de todo el dolor también es un compañero en este viaje tanto como la felicidad y lo mejor es hacerse amigo de ambos”.
  • “El Señor es mi pastor; nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me pastorea. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.
Dime que sientes al mirar esta fotografía. Amanecer de Cali, Colombia.

  • "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará".
  • "Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor".
  • "Oh Señor, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos"...
  • Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús".

Durante todos los viajes que he podido hacer sin excepción alguna, he visitado alguna iglesia, catedral o algún santuario religioso sin importar la religión. En todas y cada siento una admiración absoluta de cómo en nombre de Dios se han creado semejantes obras magníficas. Pero la mayoría de las veces he admirado todos estos lugares desde el punto de vista de la ingeniería y la arquitectura, por sus artesanos, maestros e ingenieros. En pocos, muy pocos, he sentido la presencia de Dios.

Por supuesto, mi percepción es muy personal, mi experiencia muy seguramente no será en nada parecida a la de ustedes...
Estos son algunos de esos lugares religiosos donde he sentido fuertemente su presencia.

Capilla del Santo Cáliz. Catedral de Valencia


Catedral de Valecia: La Catedral de Valencia, España es mundialmente conocida por custodiar el Cáliz, es la copa que Jesucristo utilizó en la Última Cena. Este objeto, conocido como el Santo Cáliz, es lo que se identifica con el legendario Santo Grial. A principios del siglo XV, de mano de la Corona de Aragón, en el año 1437 el rey Alfonso V el Magnánimo entregó el Santo Cáliz a la Catedral de Valencia. El motivo fue, según algunos documentos, un depósito a cambio de dinero para financiar sus campañas militares en el Mediterráneo. Desde entonces, el Santo Cáliz ha permanecido bajo custodia de la Catedral de Valenciana, siendo exhibido permanentemente desde 1916 en la Capilla del Santo Cáliz. A decir verdad no sé si realmente sea el Cáliz en el que Jesús bebió en la última cena, (si me lo preguntaran diría que no lo creo). De lo que sí puedo dar fe es que al entrar a la capilla que lo custodia sientes algo singular, una energía espiritual, sentí algo que todo lo envuelve, amor, protección, una fuerza que no puedo explicar.

Meryem Ana Evi (Casa de la Madre María). Turquía

Altísimo de Altos de Ciudad Jardin: Justo al lado de la iglesia La Transfiguración del Señor, en la ciudad de Cali, Colombia. Un Lugar bastante sencillo, tranquilo, rodeado de un jardín precioso y una fuente; perfecto para leer y orar, un lugar donde frecuentemente siento la presencia de Dios a mi lado. En un sin fin de ocasiones que sentí que la fe me faltaba, que el dolor me sobrepasaba, estar en este lugar y orar me llenó de serenidad y regocijo.

Casa de la Virgen María: Ubicada cerca de la ciudad de Kusadasi en Turquía, se cree que esta fue la última morada de la Virgen María. Llegar a este lugar es algo mágico no solo por lo que significa para la historia cristiana. Es un lugar alejado de la ciudad, rodeado de bosques y jardines, hay tan solo una pequeña capilla donde se cree que ella vivió los últimos años y que San Juan la llevó allí para protegerla después de la crucifixión de Jesús. Una vez más no se si sea realmente el lugar de ascensión de la Virgen, pero al entrar a este sencillo lugar realmente sientes una fuerza especial, sientes algo espiritual. Yo sentí como una bondad y un amor absoluto.

Amor infinitamente puro e incondicional -Akira.

Estos lugares religiosos; más La Catedral de Colonia donde en el post de Las Tinieblas y el Alba ya había hablado de ella. Como verán son realmente muy pocos. Lo suelo sentir y ver más en las cosas sencillas de la vida, en la sonrisa amable de alguien, en el actuar correctamente sin buscar un reconocimiento, en la empatía por los demás, en la bondad de una sociedad por un bien común, y en la perfecta armonía de la naturaleza. Allí suelo ver que está la mano de Dios...