Junio 28 de 2023 - Lejos de Luisiana - Luz Gabás
Este libro llamó mi atención por varias razones. Primero, porque he empezado a darle la importancia que merece al Premio Planeta, siendo Lejos de Luisiana el ganador del año 2022. Segundo, porque aunque —a decir verdad— poco me atrae la historia de los Estados Unidos, el estado de Luisiana siempre ha tenido mi atención por un detalle muy personal: su música. Esta es una de las más ricas y diversas de Norteamérica, y me apasiona el resultado de esa mezcla de tradiciones africanas, europeas y caribeñas.
Un ejemplo claro es el jazz: Nueva Orleans es su cuna. A finales del siglo XIX y principios del XX, músicos afroamericanos como Louis Armstrong fusionaron el ragtime, el blues y la música de las bandas de desfile para crear este género revolucionario. El jazz de Nueva Orleans se caracteriza por la improvisación colectiva y una potente sección de vientos. Con este libro, mi intención era entender un poco más esa multiculturalidad que desencadenaría, años más tarde, esta música increíble.

Otra razón es que, aunque suelo leer bastante sobre el Viejo Mundo, me gusta refrescar la mente con historias y escritores diferentes; quería conocer un poco más de la historia más reciente en América.
Fue una muy grata sorpresa encontrarme con un libro que se te pega a las manos: ¡es imposible dejar de leerlo! Me llevó a querer investigar más sobre el pasado de esta parte de los Estados Unidos. Por ejemplo, no tenía la más mínima idea de que este territorio alguna vez había sido colonia española; lo fue durante 38 años, concretamente de 1762 a 1800.
Esta novela histórica nos transporta al fascinante y complejo escenario del siglo XVIII, cuando este vasto territorio pasó de manos francesas a españolas, y luego a estadounidenses. La historia se centra en el amor prohibido entre Suzette, hija de un colono francés, e Ishcate, un aguerrido indio de la tribu kaskaskia.

En un contexto de disputas territoriales, enfermedades y enfrentamientos culturales, la escritora Gabás nos teje una trama de pasiones, sacrificios y luchas por la supervivencia y la identidad. Suzette es una mujer fuerte y valiente que se enfrenta a las convenciones sociales de su época y a las presiones de su familia para seguir a su corazón. Ishcate, por su parte, representa la sabiduría y la conexión con la tierra de los pueblos nativos, luchando por la libertad y la dignidad de su gente.
Explora diferentes temas como el choque de civilizaciones, la colonización, la esclavitud, la búsqueda de libertad y la perseverancia del amor a través de las adversidades. A lo largo de varias décadas, los personajes principales y secundarios se ven envueltos en grandes acontecimientos históricos, desde las tensiones entre las potencias europeas hasta el proceso de formación de una nueva nación. Es una grandiosa, novela nos retrata la vida en una tierra indómita, donde la esperanza y el sufrimiento se entrelazan.

¿Cuántas historias inmensas se nos habrán quedado fuera de los mapas? Luz Gabás nos invita a subir a una canoa y navegar por un Misisipi indómito —descrito de una forma alucinante— en esa época donde españoles, franceses y nativos americanos cruzaban sus destinos en el corazón de Norteamérica.
La escritora combina historia, romance y reflexión, recordándonos que, incluso en tiempos de conflicto, pueden surgir vínculos capaces de desafiar las fronteras del mundo.
Diálogos o Frases:
- “Lejos de la tierra que los vio nacer, todos buscan un lugar al que llamar hogar”.
- “El amor no entiende de banderas, pero las banderas deciden los destinos del amor”.
- “Las preferencias de un hombre pocas veces coinciden con los trazados de quien lo gobiernan”.
- “Cuando alguien amenaza en la misma frase en la que habla de libertad, pierde la razón”.
- “Comprendió con tristeza y resignación que el amor no siempre basta. Los sueños y la realidad siguen trayectos diferentes”.
- “Los Gobiernos inciertos provocan inestabilidad económica y social”.
- “Déjate llevar por la senda de la sabiduría, la prudencia y el honor para que estés en paz contigo mismo y puedas llevar la cabeza erguida cuando de nuevo te reúnas conmigo en el mundo de los espíritus”.

- “Mi río, no puedo poseerte sino dejarte fluir; pero aún desde la distancia regarás mi alma”.
- "La historia de las naciones se escribe con sangre; la historia de las personas, con lágrimas".
- "El tiempo no cura todas las heridas, simplemente nos enseña a vivir con la cicatriz".
- "Un pacto con el hombre blanco es como abrazar el fuego: al principio calienta, pero al final siempre te quema".
- "El aguardiente destruye a los guerreros nativos. El hombre blanco ha introducido un veneno más letal que la pólvora para conquistar sus tierras".
- “No había nada más hermoso, pensó Ishcate, que la naturaleza, inalterable y constante, ajena a las preocupaciones de los humanos”.
- "Un amigo en esta tierra salvaje es aquel que te cubre la espalda cuando las tribus y los imperios deciden que eres su enemigo".
- "A veces, el mayor acto de heroísmo no es empuñar un fusil, sino sostenerle la mano a un amigo cuando el mundo entero se desmorona a sus pies".
- "Podrán obligarnos a hablar idiomas distintos y a rezar a dioses diferentes, pero la lealtad entre dos hermanos de vida no necesita traducción".
En definitiva, esta grandiosa escritora —desconocida para mí hasta este momento— logró sumergirme en una época olvidada y, al mismo tiempo, me emocionó con una historia de amor y amistad universal. La riqueza de los detalles y la ambientación hicieron que me sintiera caminando por la Nueva Orleans del siglo XVIII. Sin duda, estaré atenta a sus próximas publicaciones.

En conclusión, leer a Luz Gabás me ha recordado que la verdadera libertad no solo está en recorrer el mundo, sino en permitir que estas historias expandan nuestras fronteras mentales.
Las fotografías que acompañan este post hoy fueron tomadas en Palomino, Colombia. Como ya saben que es tradición, el libro que me acompañó en el viaje protagoniza también estas imágenes.
Pero hay un componente más: al final de la obra, la escritora hace esta reflexión que me conmovió: “Al final del día, tanto en las riberas del Misisipi del siglo XVIII como en nuestros propios viajes, la verdadera amistad no se firma en papel con tinta de reyes; se sella compartiendo el fuego en la noche más oscura”.
Me pareció tan hermoso el significado de estas palabras que, por esta razón, hoy decido dedicar este post a la Amistad

He visitado Palomino varias veces y, curiosamente, siempre en plan de desconexión con amigas; por eso me pareció el lugar ideal para este homenaje. Es un pueblo —si es que se le puede llamar así, pues es más bien un caserío con algunos restaurantes y bares a pie de playa— y poco más. En realidad, son pocos los planes que ofrece este lugar, pero creo que precisamente, ese es su encanto.
Sus playas inmensas y muchas veces solitarias, sus ríos cristalinos y la tranquilidad de los hostales a la ribera, hacen de este el escenario perfecto para la complicidad. A veces no necesitas hablar; solo basta la compañía de esas personas que la vida te ha regalado como hermanas adoptivas.
Hay amistades que nacen para momentos específicos: las hay para compartir un libro y debatir sus finales, para disfrutar de un café rápido entre la rutina, o para esas charlas ligeras que nos desconectan del mundo. Todas son valiosas, pero con el paso del tiempo, la vida hace una selección natural. El filtro no es la distancia ni la frecuencia, sino las vivencias; esas que se han formado a fuego lento entre lo bueno y lo malo.

Precisamente en el post de Una Historia Compartida nos decía que el pasado no se puede cambiar, pero sí comprender. Al mirar hacia atrás, comprendo que cada bache en el camino, cada risa compartida hasta que dolió el estómago y cada lágrima que solo ellas supieron secar, fueron los puntos que unieron nuestras historias.
A estas alturas, me he dado cuenta de que la calidad de una amistad no se mide por cuánto tiempo pasamos juntas, sino por la lealtad incondicional. Hablo de esas pocas personas que se han convertido en algo más: esas hermanas que no comparten mi apellido, pero sí mi esencia.
Es una conexión extraña y hermosa donde las palabras sobran. Es esa que puede ser una complicidad silenciosa en la que basta una mirada para saber qué está pensando la otra, o un suspiro para entender que el día ha sido pesado. Con ellas, el silencio no es incómodo; es un refugio.
Lo más increíble de estos vínculos es su resistencia al tiempo. Podemos dejar de vernos meses o vivir en ciudades distintas, pero al reencontrarnos, parece que el reloj se detuvo. Esa es la magia de la amistad verdadera: no requiere mantenimiento constante porque la base es sólida.
Un reflexión final: hay personas que no llegan a nuestra vida para escribir una novela de mil páginas, sino para regalarnos un capítulo perfecto y luego seguir su camino. Son amistades estacionales.

A veces nos duele que se marchen, pero debemos entender que su misión no era la permanencia, sino la transformación. No fueron ausencias, fueron chispas. Aunque hoy sus nombres ya no aparezcan en nuestra agenda diaria, el rastro de lo que nos enseñaron sigue esculpiendo quienes somos. Porque hay amigos que, aunque no se quedan, nos dejan mejor preparados para los que están por venir.
A mis mejores amigas y amigos (pues soy afortunada de tener de ambos), a esos cómplices de vida: gracias por enseñarme que la amistad no es sólo estar, sino ser. Porque sin importar cuántos años pasen o qué nuevas tormentas traiga el destino, sé que este lazo es para toda la vida.
Si alguna vez una amiga les llama y les dice: "Amiga, necesito unos días de desconexión; necesito un lugar donde podamos hablar, o donde simplemente no hablemos porque necesito el cobijo de tu amistad...", sin duda alguna, ese lugar es Palomino.

El nombre "Palomino" se atribuye tradicionalmente a Rodrigo de Bastidas (fundador de Santa Marta), quien habría nombrado el río en honor a uno de sus capitanes, Rodrigo Álvarez Palomino, en el siglo XVI.
La combinación única de caminar por la playa y ver los picos nevados de la Sierra (en días despejados) es algo que pocos lugares en el mundo ofrecen.
El pueblo son apenas unas pocas calles de arena y casas de madera, pero actualmente cuenta con una gran oferta de hostales, escuelas de surf y restaurantes de comida fusión.
La actividad más famosa hoy es el descenso en flotadores por el río Palomino. Es una experiencia de paz total que permite observar la biodiversidad de la selva antes de desembocar en el mar. Es fascinante cómo en Palomino se cruzan las lenguas nativas (como el kogui) con el español y el inglés de los viajeros, creando una atmósfera de "historia compartida" muy moderna.

Su ubicación —rodeado por Santa Marta, Riohacha, el Parque Tayrona y la Sierra Nevada— lo convierte en un epicentro de contrastes. Es el punto de partida ideal para explorar todos estos tesoros y, de paso, dejarse atrapar por este increíble lugar.
- Año de Publicación: 2022
- Libro: Lejos de Luisiana
- Escritor: Luz Gabás
- Género Literario: Novela Histórica
- Editorial: Planeta