Julio 5 de 2022 - Roma Soy Yo - Santiago Posteguillo
La vida es una montaña rusa de emociones, de sentimientos y de vivencias; rara vez podemos controlar el sufrimiento y menos aún las pérdidas. Lo que sí podemos controlar es nuestra actitud frente a ese dolor, decidir en qué o quienes nos refugiamos.
Yo por mi parte en esta etapa de mi vida lo que más buscaba era la complicidad y el refugio en los libros.
Hacía unas cuantas semanas no visitaba alguna librería en busca de algo nuevo y para mi grata sorpresa allí estaba este gran libro, qué mejor compañía en ese momento que la de Santiago Posteguillo.

La gran pasión por Roma que el mismo escritor me había despertado un par de años atrás, no podía ser más oportuna en este momento que buscaba y necesitaba disipar la mente. Posteguillo da inicio con este libro a su saga más ambiciosa (dicho por él mismo), y no debe ser coincidencia que sea sobre el grandioso Julio César. Ya la historia nos ha contado que nunca la tuvo fácil; así que emprender esta maravillosa travesía con este personaje no podía ser menos que indicada.
Julio César, como muy pocos en la historia, cambiaron las reglas para enfrentarse a los poderosos y luchar en contra de la corrupción. Su inteligencia y liderazgo le dieron otro rumbo al destino de Roma.
No llevas muchas líneas cuando el escritor te presenta un señor discurso, pero tremendo discurso. Ya previamente me había documentado de los eventos históricos de este libro, el discurso fue real y leerlo hizo que mis vellos se colocaran de punta con cada palabra de este gran maestro de la oratoria, Julio César. Tal es la descripción, que Posteguillo te hace rememorar esta escena como si la estuvieras presenciando, me imaginaba en detalle ese momento de la historia, el mismo que marcaría los cimientos de su futuro, y por ende el de todos los romanos. Podía percibir sus intenciones, su coraje, pero también sus miedos, si fracasaba en ese momento sería el final de su carrera política. Reconoces un Julio César más humano, antes de convertirse en ese ícono que trascendería todos los hitos, quien dejó uno de los mayores legados para todo lo que la grandiosa Roma llegaría a ser.

Se me es imposible imaginar una Roma sin tener como protagonista a Julio César, no, me sería inadmisible imaginar la poderosa Roma sin tener en el frente a su personaje más relevante, para algunos un tirano, para otros un semidiós. Para mi quizá un poco de ambos, no importa desde qué cara de la moneda leas su historia, por donde quieras mirarla, fue extraordinaria.
El relato se centra en un episodio decisivo: el proceso contra Dolabela, un senador corrupto y protegido por el todopoderoso dictador Sila. César, apenas en sus veinte años, se enfrenta en los tribunales a un enemigo respaldado por el poder absoluto.
Posteguillo nos muestra a un César joven, valiente, que desde el inicio ya revela su carácter, un político con hambre de justicia, una mente brillante en la oratoria y una voluntad absoluta por no doblegarse frente a los poderosos.

El clímax de la obra es el duelo de oratoria. César no solo lucha por una sentencia, lucha por demostrar que existe una Roma diferente a la de los tiranos. Aunque es un joven sin experiencia frente a los mejores abogados de la ciudad, su astucia y su capacidad para conectar con el pueblo empiezan a forjar al líder que cambiará el destino del mundo. La novela termina dejándonos ver que este es solo el primer paso de un hombre que ha decidido que, si Roma debe ser algo, ese algo será él, "Roma soy yo".
Este maravilloso libro combina la intriga política, logrando que uno viva en carne propia la Roma republicana, su corrupción, sus luchas de poder y el nacimiento de un hombre que cambiaría el destino no solo de Roma sino del mundo. También nos recuerda que los grandes líderes no nacen de la comodidad, sino de la adversidad. El joven César no tenía poder, ni ejército, ni riquezas, pero tenía algo más poderoso: la valentía de enfrentarse a la corrupción con la fuerza de la palabra. Con ese gesto, Roma empezó a cambiar.
Diálogos o Frases:
- “-¿Por qué enfrentarte a Sila? ¿Quieres acabar como tantos otros, muertos o desterrados?”. -César: Prefiero caer luchando por lo justo que vivir arrodillado ante un tirano”.
- “César: Si hoy callamos ante la corrupción, mañana la República será una farsa”.
- “-Eres joven, César, y los jóvenes olvidan que en Roma la prudencia es la primera virtud.
-César: En Roma la primera virtud debería ser la justicia”. - “Sila no perdona. Si lo desafías, no habrá lugar seguro para ti en todo el imperio.
-César: Roma será mi refugio, porque Roma soy yo”. - “-Cornelia: Tienes enemigos demasiado poderosos.
-César: Un hombre sin enemigos nunca ha defendido nada importante”. - “Tu voz mueve a la gente, César. Hablas y Roma se detiene a escuchar.
-César: La palabra es el arma más afilada que poseo”. - "Hasta el águila más fuerte, hasta aquella que vuela más alto, un día se queda sin fuerza en las alas".

- "Cuantas más leyes, más corrupción. No se trata de legislar sin fin, sino de asegurarse de que se cumplan las leyes que ya tenemos".
- "Políticos egoístas, corruptos y con frecuencia imbéciles, que se aprovechan de una grave crisis bélica o generada por una gran enfermedad, que buscan aprovecharse de esas terribles circunstancias para, o bien llegar al poder, o bien mantenerse en él sin importarles lo más mínimo las consecuencias que su ambición personal pueda tener en la población que gobiernan".
- "Cuando hay una crisis grave, no es momento de disputas políticas. Primero hay que resolver la crisis, luego ya habrá tiempo de política. Sólo los malvados o los imbéciles ponen la política por delante en tiempos de grave crisis".
- "Pues aprende a tragarte el orgullo cuando te llamen cobarde y no estés en disposición de devolver la humillación. No la olvides, muchacho, guarda el insulto recibido en tu interior y acarícialo durante días, semanas, meses o años si es preciso. Para que no se diluya con el tiempo, para que te duela como el primer día en el que te lo dijeron, pero espera al momento adecuado, al día perfecto para devolver la humillación pero no con otro insulto, sino con sangre, con un golpe certero y mortal que, simplemente, aniquile a tu enemigo".

Realmente se me dificultó escoger las frases y diálogos, ya que en cada página había algo que quería compartir. Este último diálogo creo que representa al político ideal con el que soñamos, ese mismo que fue Julio César:
—Quiero que el pueblo de Roma sea culto, que aprendan a leer, que entiendan la retórica y la historia.
—¿Pero para qué, Julio? Un pueblo culto es más difícil de gobernar. Es más fácil manejar a una masa que solo pide pan y circo.
—Precisamente por eso. Porque mientras el pueblo sea ignorante, siempre será esclavo de los tiranos que les regalan trigo para tapar sus crímenes. Si el pueblo es culto, podrá distinguir la verdad de la mentira en el Foro. Solo un pueblo que piensa puede ser verdaderamente libre.
Por aquel tiempo no tenía planeado aún, ni de lejos, este viaje a Roma. Aunque sí, por supuesto, estaba en mi lista de sitios que en algún momento quería recorrer. Soy realmente afortunada de haber podido caminar aquellos lugares que con antelación ya había visitado desde mi imaginación, desde los libros que me han llevado a conocer lugares extraordinarios.

La vida misma aún no me había dado la idea de crear el Blog, quizá me estaba dando tiempo de conocer lugares que ahora son parte del protagonismo del mismo.
Aunque la actual Roma está muy lejos de ser la ciudad que Julio César cimentó con sus ideas e inteligencia, sí es una ciudad que ha sabido reinventarse, supongo que no es gratis que hoy en día ostenta el mayor poder religioso y ser una de las ciudades más turísticas del mundo. Les comparto algunos datos interesantes de esta milenaria ciudad.
Roma fue fundada como un punto comercial estratégico. Su ubicación permitía controlar el vado del río Tíber y estaba protegida por las famosas Siete Colinas.(753 - 509 a.C.) Fue gobernada por siete reyes (latinos, sabinos y etruscos).
El poder no residía en un rey, sino en un consejo de ancianos (senadores) y dos cónsules elegidos anualmente.

El Imperio inicia en el (27 a. C y termina en 476 d. C. Augusto, el primer emperador, quien trajo la famosa Pax Romana.
- Máxima extensión: Con el emperador Trajano, Roma alcanzó su frontera más lejana, desde Britania hasta Mesopotamia.
- Innovación: Los romanos no solo conquistaban, ellos construían acueductos, calzadas (que aún existen), el hormigón romano permitió ciudades de más de un millón de habitantes.
- La Caída: Tras siglos de gloria, el imperio se dividió en dos. El de Occidente cayó en el año 476 d.C. bajo las invasiones bárbaras, marcando el fin de la Edad Antigua.
Roma recibe un promedio entre 80.000 y 100.000 turistas diarios. En temporadas pico (como Semana Santa o el verano), esta cifra puede dispararse por encima de los 150.000. Una locura de cifras.
Y un último dato que me pareció bastante curioso: gatos con derechos ciudadanos.
En la zona de Largo di Torre Argentina (donde asesinaron a Julio César), existe un santuario de gatos entre las ruinas. Por ley, los gatos de Roma son considerados patrimonio biocultural de la ciudad y no pueden ser molestados; son los dueños de los templos antiguos. Es una total lástima que no haya visitado este lugar, pero no me aflijo, muy seguramente lo haré en otra visita.

Roma es la única ciudad donde puedes tomar un café frente a un templo de 2.000 años, caminar sobre una calle que pisó Julio César y ver a un nómada digital trabajando junto a una fuente del siglo XVII. No es que Roma tenga historia; es que Roma sigue haciendo historia. Quizá Julio César sí esté orgulloso de la actual ciudad. Como mínimo se cumplió uno de sus sueños, y es que Roma fuera uno de los epicentros culturales del mundo.
Los animales se convierten en una compañía silenciosa pero profundamente significativa. No hacen preguntas, no juzgan, no exigen explicaciones: simplemente están ahí, ofreciendo consuelo con su sola presencia.
Una mirada tierna o el simple acto de permanecer a nuestro lado puede convertirse en un bálsamo para el dolor.

Nos transmiten que incluso en la tristeza hay espacio para el afecto, y que el amor puede encontrarse en la forma más pura en un animal que comparte nuestro silencio y nuestras lágrimas. Los animales no son solo compañía, son guardianes de nuestra fragilidad y testigos fieles de que, aún en la pérdida, nunca estamos del todo solos.
- Año de Publicación: 2022
- Libro: Roma Soy Yo
- Escritor: Santiago Posteguillo
- Género Literario: Novela Histórica
- Editorial: Ediciones B